El mundo a través de Liz Bertina

lunes, abril 03, 2006


Galicia miña terra, miña casa, meu lar...

Traducción para los que desconozcan la lengua de Breogán (si es que todavía hay alguno, porque para eso el Breogán te nos fue muy apañado, las cosas como son, y te nos hizo un gallego bastante internacional, no sé si con vistas al turismo xacobeo o que, pero funcionó) :

Primero, "galicia mi tierra" "coma", hasta ahí vamos bien, pues aunque parezca un "recunchiño", que das un paso y ya te caes del fin del mundo a la mar océano, "carallo como cundiu o recunchiño" hasta el nuevo mundo llegamos, y eso que ya se nos había adelantado un señor llamado Colón que quería hacer el indio, que si no aún lo estrenaba un gallego.

Del momento Colón al momento Fraga y Fidel tomando queimada, pasando por un tal Paquiño jodiendo la piel de toro (que como decía D. Camilo no es lo mismo estar jodiendo que estar jodido), sirva de muestra el recorrido, de lo que ha cundido el "recunchiño"que es mi tierra.

Segundo, "mi casa", "coma", aquí es donde empiezan los problemas, miii caaasa..., y no es que E.T. tuviese morriña, es que seguro que si fuera gallego no la tenía escriturada porque su abuelo se la compró con un apretón de manos a uno de la Vieja Trova Santiaguera mientras sellaban el pacto con un ribeiro o con un ron, y como dice la canción: " ...cuando salí de Cuba deje mi vida dejé mi amor..." nooo abuelo lo que dejaste fueron los papeles, vamos que los gallegos en cuanto a casas se refiere somos unos "sin papeles", claro, entre que cada cinco pasos la tierra cambia de dueño y cada diez pasos cambias de pueblo ( muiños de arriba, muiños de en medio, casi muiños de abaixo y muiños de abaixo).

Por otro lado, como van a "documentar" las casas, si ni tan siquiera las acaban; porque¡ nooo queridos!, no es ladrillo caravista lo que ven, es que las casas son así, y tampoco es cansancio a mitad de la construcción(porque trabajadores le somos un rato eh), debe ser nuestro pragmatismo aliñado con algo de indeterminación: "¿Señor, sube o baja?.- No sé, iba poner un ladrilliño pero, casi que así ya me vale, como para vivir llega ¿o no?", ahora que los demás se están autodeterminando, nosotros no acabamos de determinarnos,¡en fin, que se le va hacer!.

Tercero, "mi lugar" "mi hogar", "coma", con lo que nos movemos los gallegos, lo del lugar-hogar lo llevamos siempre con nosotros, y no es que sean los 30 metros cuadrados de la ministra de vivienda, que casi, porque lo del recunchiño no da para más, sino que nosotros tenemos algo más práctico: se llama morriña, no ocupa espacio cuando estás fuera, y sin embargo llena un gran vacio. Eso sí, cuando vuelves a la tierra olvídate de la morriña y acuérdate de quién eres ( de los "nuestros de toda la vida" o de "los otros"que nunca serán como los nuestros), porque si algo todavía perdura cuando vuelve al hogar el galleguito: son las "clases sociales", el último refugio que le queda al envidioso es ser de los "fulano de toda la vida", y de cosas que duran toda la vida sabemos bastante, ¿verdad Manoliño?.