El mundo a través de Liz Bertina

viernes, mayo 11, 2007


El ambiente está crispado...

En el mundo de la política ùltimamente está es la frase comodín que parece definirlo todo: "el ambiente está crispado", aunque yo cuando la escucho, lo que realmente me imagino es, la plaza de Chueca abarrotada de gays comiendo patatas fritas al unísono. Básicamente lo que quiere decir es que en la política como en las guerras la esencia es, estar los unos contra los otros, pero en la política a diferencia de la guerra no se mata con armas sino con palabras, y la virulencia de una batalla campal adquiere el diplomático nombre de "ambiente crispado", momento éste que aparece con más asiduidad cuánto más cerca estamos de unas elecciones, que en argot militar significa un alto el fuego por parte del que las gana, pues es al comienzo de las legislaturas precisamente, cuando las buenas intenciones surgen como "flor de un día", ya que con la misma fuerza con que fueron anunciadas se extinguen hasta la próxima campaña.

Al hablar de los "unos" y los "otros" no lo hago genéricamente para evitar dar nombres que me posicionen, sino que lo hago con toda la intención, ya que la política en sí es un género al que todos los que en ella entran, pertenecen por encima de sus partidos. Al juego de "los unos contra los otros" nada le afecta quiénes sean los unos o los otros, el orden de los factores , en este caso no altera el producto. Aunque los "unos" no se refieran a los seguidores de quién dónde pisa su caballo no vuelve a crecer la hierba, pero bien pudieran ser los que donde se construye con licencias compradas no vuelve a crecer la hierba, y por su parte los "otros" tampoco son precisamente los seguidores de Amenábar, aunque muchos políticos están "muertos" y actúan como si no lo supieran.

En fin, que si no podemos evitar que nos crispen el ambiente, quedémonos al margen de su juego, para poder relajarnos y disfrutar, porque con la rentable que a ellos les sale andar entre crispación y crispación, el relax y el disfrute suyo es de lujo ¿ o quizás no ?, la conciencia tranquila no se puede comprar, y eso sí que debe crispar.