El mundo a través de Liz Bertina

lunes, abril 23, 2007


El hábito no hace al monje...

Ya estaréis más que acostumbrados a éstas alturas, a que los títulos de estos soliloquios, paliativos de una soledad a media jornada, que algunas mujeres sufrimos en determinados momentos de la vida ( contada en femenino), poco o nada tienen que ver con las líneas que acompañan a los mismos. Lo de acostumbrados lo digo, suponiendo que alguien se asome con más asiduidad que yo a éste mi rincón, que por el abandono que sufre últimamente cualquier día me lo ocupan, y de mío tendría sólo los orígenes.

Así que para justificar lo del hábito del monje y demás, decir que por escribir de vez en cuando, con mejor o peor fortuna, unas líneas sobre, ni yo sé lo que, por ello no se puede decir que me acerque a una Rosa Montero, Almudena Grandes, Maruja Torres, Soledad Puértolas, u otra de la misma especie; pues un ordenador al lado de una ventana, una taza de café y un pañuelo desgastado al cuello, o unos pendientes más o menos hippies, no hacen a la escritora, pero a fuerza de repetir rituales algo queda, y éste todavía mi rincón, es un buen lugar para al menos una vez al mes compartir con vosotros el ritual de derrochar las palabras por el placer de hacerlo y nada más...y que el monje haga con su hábito lo que quiera, yo por mi parte ya cumplí con el mes de Abril.