"Ma" la sílaba mágica, cuando se repite, tu mundo cambiará para siempre
Mamá, una palabra sencilla, fácil de pronunciar y memorizar, sólo dos sílabas iguales, que salen con tan sólo despegar los labios, así empieza tu nueva vida de mamá, si no hubieses despegado nunca tus "labios" esto no habría pasado, este pensamiento te acechará el resto de tu vida en reiteradas ocasiones: cuando tu hijo espere a que lo recojas en comisaría, vaya a un programa de corazón a hablar sobre tí, se haga abogado en contra de tu voluntad, o incluso vaya más allá y luego se pase a la política; ya que de todos es sabido que la fórmula infalible para averiguar la futura profesión de tu retoño,es pensar lo que tú nunca querrías que fuera y...¡"voilá"!, ese es tu hijo, en la salud y en la enfermedad hasta que te abandone en un asilo y aún más allá.
En fin que esta cosa pequeñita que tanto quiero y adoro, no para de recordarme que él a mi también, con sus grititos y llantos, hasta que mis pechos enchidos de leche y satisfacción y doloridos de tantos centilitros de amor que se derraman cada tres horas, dos y media a veces, es la razón que me mantuvo alejada de mi querido blog. Soy mamá y como la propia palabra indica, la que da de mamar cuando alguién dice maaaa....así que os tengo que dejar hasta el próximo maaa...., esto es fabulosamente inexplicable.
Mamá, una palabra sencilla, fácil de pronunciar y memorizar, sólo dos sílabas iguales, que salen con tan sólo despegar los labios, así empieza tu nueva vida de mamá, si no hubieses despegado nunca tus "labios" esto no habría pasado, este pensamiento te acechará el resto de tu vida en reiteradas ocasiones: cuando tu hijo espere a que lo recojas en comisaría, vaya a un programa de corazón a hablar sobre tí, se haga abogado en contra de tu voluntad, o incluso vaya más allá y luego se pase a la política; ya que de todos es sabido que la fórmula infalible para averiguar la futura profesión de tu retoño,es pensar lo que tú nunca querrías que fuera y...¡"voilá"!, ese es tu hijo, en la salud y en la enfermedad hasta que te abandone en un asilo y aún más allá.
En fin que esta cosa pequeñita que tanto quiero y adoro, no para de recordarme que él a mi también, con sus grititos y llantos, hasta que mis pechos enchidos de leche y satisfacción y doloridos de tantos centilitros de amor que se derraman cada tres horas, dos y media a veces, es la razón que me mantuvo alejada de mi querido blog. Soy mamá y como la propia palabra indica, la que da de mamar cuando alguién dice maaaa....así que os tengo que dejar hasta el próximo maaa...., esto es fabulosamente inexplicable.
