El mundo a través de Liz Bertina

viernes, junio 23, 2006


El Blues del autobús"


Os voy a describir un viaje fascinante y trepidante dónde los haya, que ya lo querría para sí Julio Verne. Se trata de la ruta del 174, este bus es muy representativo de los tiempos que corren, los que corren claro está, son los tiempos, porque lo que es el autobús correr, correr, pues va a ser que no, más bien lo que hace es trasladar supervivientes, y no me refiero a participantes de un "reality show", aunque de show tenga bastante, y de realidad yo incluso diría que tiene sobredosis.


Para empezar más que un bus, parece una caja plastidecor por la cantidad de colores y olores pegados unos al lado de los otros, allí nos juntamos los que sudan trabajando y los que trabajamos sin sudar, pero al final donde si echamos todos la gota gorda es en el trayecto de llegar a casa, y eso une mucho.

Además nada más subirte unos cartelitos en los laterales, te avisan de lo que se te avecina, y el que avisa no es traidor:
primero, dibujo de persona lesionado, ya se sabe empujón para aquí, frenazo para allá, es un trayecto calificado de alto riesgo para la OMS, segundo, dibujo de una mujer embarazada, si algo hay en ese trayecto es mucho contacto físico, como dice la canción, pechito con pechito y cachita con cachita, el roce hace el cariño...y, en fin, que ya se está pensando en incluirlo como medida que fomenta la natalidad, y por último, nos muestra el dibujo de un anciano, y es que es subirte en el 174 y ves pasar toda tu vida, sin diapositivas que esas van demasiado rápidas, lo coges con el descuento del carnet joven y te bajas beneficiéndote de los descuentos en las tarifas de la tercera edad; todo son ventajas.


Para los emigrantes ibéricos, es decir, gallegos, andaluces, extremeños,...afincados en Madrid, éste bus es su particular "cayuco"; pero para los que saben lo que es un cayuco de verdad, es el sueño que sobre ruedas los conduce a las "Puertas de Europa", y no están desacertados ya que el final del trayecto paradójicamente está en Plaza de Castilla (Torres Kio, puerta de Europa).

Cómo alguien gritó un día al conductor: "¡ Jeeefe cierra la puerta de atrás que se te cuelan los negros!", creo que lo mismo le dijeron al "Jefe que conduce ahora España" un tal ZP, me dicen. No nos olvidemos que por más edificios que construyamos y expandamos los límites metropolitanos, los que verdaderamente están construyendo la nueva Europa, son los que se cuelan por la puerta de atrás, y el 174 no hace más que recordárnoslo todos los días.



sábado, junio 17, 2006


"De Bridget Jones a Bitácoras, porque yo lo valgo..."


Esto no sé si debería llamarse: diario de una secretaria al borde de los límites de Madrid, diario de una embarazada que desespera en la espera, diario de una gallega que de la morriña pasa a un no sé que, que qué sé yo, diario de una actriz sin público que de vez en cuando reaparece para buscarlo, diario de una abogada tardía que cree que la carrera de Derecho no deja de ser, ni más ni menos, que un buen fondo de armario, siempre te la puedes poner con cualquier cosa.


Que sepáis que Bridget Jones no es la única que puede escribir un diario trepidante y con gracia, cualquiera de nosotros podemos. Está al alcance de todos los que emprendemos la travesía de la vida, surcando el mar de la cotidianeidad; escribir nuestro "cuaderno de Bitácoras", (que no tiene nada que ver con el Pitágoras del teorema, de hecho todo esto que acabo de decir del " mar de la cotidianeidad" bla, bla, bla..., era sólo para meter al Bitácoras éste en el "tinglao"; ya véis, a unas mujeres en mi estado se les da por comer fresas con spaguetis a las tres de la madrugada, y a mí se me da por acordarme del Bitácoras éste, sin venir a cuenta de nada.


El Bitácoras, estaba sólo en un barco allá, sabe Dios por dónde, perdido entre el mar de Baren Baren y el Gran Sol, y se dijo asimismo pues ahora voy e invento un cuaderno, porque por aquella época no había blogs ( si acaso algunos "logs" ) ni internet, ni nada de nada...aunque sí había red, pero para pescar, y también se navegaba mucho, que digo yo mucho, muchísimo, y si no que se lo pregunten al Colón, que ése es otro, y tampoco hablo de él del detergente, o también al Marco Polo, que tampoco era el que buscaba a su mami con un Lacoste...



sábado, junio 10, 2006


El despertar a la bestia...


Madrid, 7 de la mañana, se respira el final de la calma diaria que precede la tempestad que va a despertar a la bestia;¿ dónde quedaron esos desayunos con porras con los que la ciudad siempre ha dado la bienvenida al nuevo día?, ¿esos camareros y barrenderos que inauguraban los buenos días con una alegría castiza inconfundible?. Hemos pasado del " madrid al cielo" a "muérete con madrid", porque lo de muévete sólo es una forma más rápida de hacerlo, sin que te des cuenta. Bienvenido a un mundo con prisas y sin risas; si te paras no produces, si te ríes no produces, si no produces no compras, si no compras te mueres, y si no te hipotecas simplemente no existes.


Por la mañana la ciudad está herida; no hay centímetro de su piel que no esté taladrado, mancillado, saturado, invadido por millones de personas, que como parásitos la asaltan desde su interior, sin el más mínimo atisbo de humanidad, porque la supervivencia aquí se gana "metro a metro", sin dejar resquicio para los buenos modales que nos tienen que recordar con miles de carteles, no los olvidemos : niños, viejos, embarazadas..., pero en lugar de eso leemos: "siéntese quién pueda" , y miramos hacia otro lado para no ver la cara a nuestra vergüenza, porque la ajena ni la reconocemos.

Faraones, monumentos, exclavos,... ¿ de verdad creeis que hablo de Egipto ?...como dice la canción ; "pongamos que hablo de Madrid".

¿Es acaso estrés lo que siento? : nooo, estamos construyendo la ciudad del futuro; responden los faraones.